El nacimiento de su bebé es un milagro maravilloso. Usted y su bebé pueden compartir el regalo de la vida con alguien que necesita desesperadamente un milagro. Al donar la sangre del cordón umbilical de su bebé, que es usualmente descartada como desperdicio médico, usted puede salvar la vida de otra persona. La sangre del cordón umbilical contiene células que tienen la capacidad de replicarse o desarrollarse en células adicionales que pueden ser utilizadas para tratar enfermedades serias.
Sólo unas onzas de la sangre remanente en el cordón umbilical y la placenta, que ordinariamente son descartadas después del nacimiento de su bebé, pueden ser donadas, procesadas y almacenadas para tratar a un paciente que necesita un trasplante.
Se han estado utilizando células similares de la médula ósea durante 40 años para tratar a pacientes con cáncer y enfermedades de la sangre. Sin embargo, hay muchas dificultades asociadas con encontrar un donante apto de médula ósea suficientemente compatible. La sangre del cordón umbilical puede substituir a la médula ósea en trasplantes. La sangre del cordón umbilical no tiene que ser tan compatible como la médula ósea.